¿Cómo saber el tipo de líder que eres?

A lo largo de la historia hemos visto todo tipo de líderes y nos preguntamos:  ¿Soy el líder que realmente mi gente necesita?

¿Qué hace realmente a un líder?  Una característica que está considerada como algo fundamental, no solo para el líder que tiene gente a cargo, sino para todo ser humano que busque un desarrollo personal y profesional, es la Humildad

Parece algo sencillo de pensar y tener, sin embargo, conforme vamos creciendo en la organización y obteniendo logros, la probabilidad de que el valor de la humildad disminuya y en su lugar el “ego” se incremente es muy alta.

La persona humilde es capaz de reconocer sus errores, aprender de sus fallas y considerar escenarios más realistas en cuanto al desempeño propio y de su organización, lo cual le permite establecer estrategias considerando distintas aristas de los problemas planteados y reducir escenarios tan optimistas que en ocasiones no ocurren. 

Es fácil pensar que se cuenta con la humildad suficiente para reconocer que en ocasiones no soy un líder humilde, pero ¿Te has puesto a pensar si realmente lo eres?. A continuación te invito a reflexionar sobre el tema con estas sencillas preguntas que te ayudarán a hacer un examen de conciencia y definir qué harás a partir de este ejercicio.

  1. En los proyectos a futuro, sean personales o profesionales, los escenarios que planteo ¿Son demasiado optimistas que no visualizo aspectos que puedan fallar?, en especial pensando que ¿Puedo resolverlos en caso de presentarse?
  2. Cuándo algo falla, ¿Busco justificar la situación por  factores y/o personas  externas , en lugar de reconocer en lo que soy responsable?
  3. ¿Mis logros y éxitos los atribuyo únicamente a mi talento?
  4. ¿Cuándo fue la última vez que agradecí los problemas, fallas y situaciones complicadas que me han permitido aprender y crecer como persona?
  5. ¿ He tenido situaciones que  me han cambiado la perspectiva en la que veía mi realidad?

Después de haber contestado al menos una de estas preguntas, 

¿ De que te diste cuenta? 

¿ Qué harás al respecto?

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *